Maros Kovacik es el seleccionador de Eslovaquia. En los últimos años ha entrenado también al mejor equipo femenino de su país, Good Angels Kosice, con quien llegó a clasificarse para las semifinales de la Euroliga. Además ha sido entrenador asistente y primer entrenador en varios equipos masculinos en Eslovaquia, donde también fue seleccionador U20 masculino, y entrenador asistente en la selección húngara femenina. Mientras busca un nuevo equipo con el que seguir cumpliendo sueños se dedica a formarse y aprender cosas nuevas sobre el deporte que le conquistó ya que nos explica que el baloncesto no fue su primer deporte pero sí el que marcó su camino
 |
| Foto: TASR |
- Echando un vistazo a tu carrera parece que el baloncesto ha estado siempre presente en tu vida. ¿Cómo empezó tu pasión por el deporte?
Empezó muy pronto, pero no con el baloncesto. Quizás parezca un poco raro pero me inicié en el baloncesto a los 16 años. Hasta entonces era un prometedor jugador de Hockey Hielo. Es un deporte muy popular en Eslovaquia y me gusta mucho
- ¿Siempre supiste que querías dedicarte al baloncesto?
No, en absoluto. Como acabo de mencionar me dedicaba a un deporte diferente. El baloncesto empezó a gustarme a los 16 años. Nuestro profesor era un antiguo jugador de baloncesto bastante bueno y él me reclutó para el equipo de la escuela. Desde el primer día me mostró la belleza del baloncesto. Después de un par de meses me di cuenta de que era mi deporte y quería dedicarle toda mi pasión, mi esfuerzo y mi energía.
- Para alguien que ha trabajado tan duro como tú ser el seleccionador nacional debe ser un sueño hecho realidad.
Si, eso es cierto. Yo tenía tan solo 35 años cuando me nombraron. No podía creerme que la gente de nuestra federación me ofreciera el trabajo. Perdí el aliento un par de segundos y creí que estaba soñando. Pero afortunadamente era real. Me hace realmente muy feliz tener esta oportunidad. Me siento totalmente comprometido con nuestra federación y trato de hacer mi trabajo de forma responsable. Ya sabes, esta es una posición en la que uno se encuentra bajo la mirada de todos los ciudadanos eslovacos, aunque es algo que me llena de orgullo todos los días.
- Estáis intentando ahora mismo lograr la clasificación para el próximo Eurobasket. ¿Estás contento con la actuación del equipo hasta ahora?
No te quiero mentir, estoy muy satisfecho con nuestra posición en el grupo pero no estoy del todo satisfecho con nuestro juego. Somos primero de grupo. El grupo podría haberse decidido ya el año pasado, pero nosotros, con nuestro joven equipo, perdimos el partido fuera de casa contra Hungría por un punto. Nos quedan los dos últimos partidos en noviembre, jugamos ambos en casa así que espero que estemos en la buena dirección, pero como todo el mundo sabe, el último paso es el más duro. Debemos ser humildes, permanecer centrados y hacerlo lo mejor posible en esos 80 minutos.
- ¿Qué opinas sobre el nuevo sistema de competición con partidos durante la temporada de clubes?
Debo admitir que no soy fan de este formato. Tienes que sacar a las jugadoras de sus clubes y jugar algunos partidos después de nueve entrenamientos. No sabes que enseñarles, que mostrarles, que presentarles... porque vienen de diferentes ligas, entrenadores, diferentes formas de jugar... El entrenador se vuelve más manager que entrenador. Soy de ese tipo de entrenador que solo pide a sus jugadoras aquello que les ha enseñado. Significa tener unas reglas, un orden, responsabilidades personales. En este caso no puedo esperar eso en tan poco tiempo así que no me gusta en absoluto.